El metabolismo humano y las horas de avión

El metabolismo humano y las horas de avión

 

 

Una de las claves para mantener el ritmo frenético marcado por el elevado número de horas fuera de casa y una vida saludable reside en entender cómo funciona el metabolismo. Hacer unas cinco comidas al día, realizar ejercicio, descansar, meditar. Parece una lista interminable, casi de imposible aplicación. De forma reciente, vi este documental que reunía la información que Steele recopiló en Estados Unidos.

«Las células de nuestro organismo contienen la capacidad de transformar la grasa almacenada sin necesidad de realizar ejercicio o cambiar nuestra dieta. Esta afirmación ha puesto todas las probetas arriba en los laboratorios de la Universidad de Cambridge, porque tras años de estudio han llegado a este revolucionario planteamiento.»

Ryan Steele escribe en prensa internacional sobre asuntos relacionados con la salud. Ha publicado un informe basado en estudios realizados por universidades sobresalientes en Estados Unidos, porque tras este hallazgo en el Campus de Cambridge, se han sumado la de Harvard y Yale que han querido aportar su granito al estudio de la ciencia del metabolismo humano.

Tirando de un hilo nos encontramos ante dos tipos de grasas que circulan en nuestros tejidos. La denominada blanca y la marrón, la blanca podríamos calificarla como la mayoritaria en tejidos obesos, al ser predominante de forma literal «captura» a la marrón. Por tanto, nos encontramos con este símil funcional: la grasa marrón sería el motor que produce el calor necesario para quemar el combustible, este último vendría representado por la grasa blanca, cuya función es  mantenerse almacenada. Claro, si no hay combustión necesaria sigue en la despensa saturando el tejido muscular con esa apariencia de hinchazón y flacidez hasta el sobrepeso.

Antonio Vidal Puig, profesor de nutrición molecular y metabolismo en la Universidad de Cambridge constata que las personas obesas tienen menos células marrones, a su vez, la presencia de estas células es mayoritaria en la infancia. De ahí la capacidad metabólica de los niños, sus motores son auténticos TDI de alta eficiencia. Aunque cada vez está en aumento la obesidad infantil, por la ingesta de nutrientes vacíos ricos en grasas saturadas.

Hasta este punto, en Cambridge han encontrado la solución para acelerar el proceso de combustión de las células blancas de grasa. La increíble combinación de cúrcuma y pimienta negra resulta ser la receta de oro como metabolizador instantáneo. Es decir, esta mezcla libera a las células marrones para realizar su tarea con eficiencia al destruir de forma literal la grasa almacenada. Sudar es necesario, es el resultado de la captura de las células de grasa blanca por parte del equipo marrón, nuestro aliado saludable.

Recalcan la importancia de la pureza de ambas especias, recurriendo a su versión orgánica que no contiene pesticidas. Así como la consulta con un experto para sus proporciones adecuadas por ingesta.

 

Plan perfecto para un día libre; ensalada de bulgur en la playa.

¿Te imaginas el impacto de esta combinación en tus próximas sesiones de entrenamiento? Creo que es una información muy útil, conocer cómo funciona nuestro organismo es vital para entender si nuestros hábitos son los adecuados para nuestro ritmo de vida.

 

¡Qué el número de despegues siempre iguale al número de aterrizajes!